
Por Yaritza Rivas
La palabra madrastra carece de sinónimos, no así de adjetivos. El término que usan los hijos para describir a la nueva pareja del padre está también ligado a "una cosa que daña o incomoda".
La Cenicienta es un ejemplo del "mal" relacionado a este rol, cada vez más popular en la sociedad. Y es que cuando hay una separación o una pérdida es todo un reto acoplar un hijo o una hija a un nuevo estilo de vida, más aún cuando se tiene una nueva pareja.
Pero ya no se trata de la mala o la buena, sino más bien es un asunto de responsabilidad, explica la sicóloga Iris Escudero. "La madrastra es la mujer que se casa con papá. Viene a llenar el lugar de mamá cuando ella no está, pero viene con un paso de separación (step-mother)", dice. La tradición era que cuando el padre enviudaba éste hallaba una mujer joven que le ayudara a cuidar sus hijos, añade Escudero. Sin embargo, hoy día la muerte es sólo una de las causas.
La separación de la pareja ocurre a menudo. Lo que conlleva la moda de las familias ensambladas, o aquellas familias formadas por personas separadas y con hijos que vuelven a armar una pareja, también separada y con hijos. El encajar unos con otros es el gran desafío para estas familias.








