En la actualidad la mayoría de las mamás trabaja y por ello todo se hace deprisa; dejarlos en la escuela, la comida, otras actividades o recogerlos. Por supuesto, nuestros hijos nos ven en esa dinámica y debe resultarles difícil contarle algo a esa señora que va peleando al volante.Cuando los dejamos vamos pensando en llegar a trabajar y cuando los recogemos en lo que nos falta durante el resto del día. Si acaso les preguntamos "¿cómo te fue?", pero pocas veces escuchamos y pocas les damos más atención.

Es bueno que no se esperen hasta la noche para que los niños comiencen los trabajos, porque a esas horas el rendimiento de todas las personas suele bajar. El niño debe hacer un esfuerzo por iniciar las cosas antes y en caso de necesitar ayuda, pedírsela a la persona que lo esté cuidando.







