Las vacunas contra la hepatitis B y la polio podrían tener más beneficios de los obvios, y es que según un nuevo estudio, los niños que reciben estas inmunizaciones podrían ser menos propensos a desarrollar cáncer infantil.Y aunque no se trata de una garantía anti-cáncer, la investigación del Colegio de Medicina de Baylor en Houston reveló que aquellos niños que habían recibido estas y otras vacunas, tenían entre un 30 y un 40 por ciento menos probabilidades de desarrollar leucemia linfoblástica aguda, un tipo de leucemia que es particularmente común en la infancia.














